La Merkel & Hilary. Monkey's Politics. Fukuyama
Todo el revuelo por la elección de la chicuela Merkel como Canciller de Alemania me hizo recordar un dilema planteado por el chicuelo Fukuyama, en uno de sus artículos publicados en Foreign Affairs, "Women and the Evolution of World Politics". Fukuyama alude a una consabida discusión en el análisis de la política internacional: la afirmación de las feministas, según su artículo, de que el mundo sería más pacífico y cooperativo si fuera dirigido por mujeres y no por hombres.
De acuerdo con Fukuyama, las feministas se refieren a teorías como el Realismo como una perspectiva política de género que describe el comportamiento de los Estados dirigidos por hombres y no Estados per se; es decir, la lucha inescrupulosa por el poder correspondería a un comportamiento típicamente masculino que se refleja en la política internacional debido a la mayor proporción de hombres en el poder.
Fuyukama plantea entonces, que la predisposición masculina hacia la violencia y las asociaciones de interés, así como la femenina hacia la cooperación y asociación emotiva, tienen su raíz en la biología. Luego de desvirtuar teorías como el relativismo cultural, el socio-constructivismo y hasta la Tabla Rasa - todas señalando que las diferencias entre los grupos humanos están determinadas por la cultura y la construcción social, y no por su complexión física o capacidad cerebral- argumenta que, según la etología, impulsada por Konrad Lorenz, es posible hacer generalizaciones en el comportamiento de los animales, incluso en los géneros; por ejemplo, las hembras son más selectivas para aparearse. De modo tal que los humanos fueron creados para comportarse de cierta forma. Reconoce que algunos roles son socialmente construídos hasta convertirse en estereotipos, pero que algo que la Biología evolutiva no puede negar es que, en general, los machos son más agresivos.
Estas afirmaciones permitirían hacer "urras" por las mujeres al poder, si se siguen estos argumentos, un mundo dirigido por mujeres sería más pacífico y feliz - pero por supuesto, Fukuyama aclara que hay excepciones, hombres pacíficos y mujeres agresivas (¡¿Que diría mi amiga Aleida de todo esto?!). La agenda de las feministas en política internacional es luchar por un mundo que se preocupe también por los intereses femeninos, dado que los hombres dirigen y protegen intereses masculinos, la guerra, el crecimiento económico, etc, pero no el cooperativismo, el desarrollo, la equidad... Fukuyama señala que la feminización de la esfera política desde el siglo XX se ha dado de manera gradual y positiva. Su botón para la muestra es que las mujeres estadounidenses siempre han apoyado menos la participación de EE.UU en la guerra (¡ay, bendito Dios!).
Hasta ahí todo iba ahí medio optimista, pero entonces el chicuelo saca el as bajo la manga y nos dice, pailas... si la vaina es biológica, entonces eso va a ser muuuy dificil de cambiar. Los machos seguirán siendo agresivos, sus actitudes podrán ser canalizadas, pero nunca eliminadas, es decir siempre habrá un Milosevic, Mobotu o Saddam (nombrados por él, obvio, pero yo diría un Bush papá o un Bush hijo, y así), entonces, basado en Maquiavelo, afirma que en un sistema competitivo los buenos adoptan las prácticas del malo para poder sobrevivir, y ahí sí, nos mató. El cuento es que las mujeres en el poder terminarán adoptando actitudes masculinas para manternerse allí, por eso las duras Tatcheres y las Condolezzas. Y entonces nuestro sueño de llevar a Lina de Uribe al poder... ¿qué? y yo que quería postularme pa' la presidencia por ahí en unos 20 años...(sarcasmos, sarcasmos)
¿Que hará entonces la chica Merkel? y ¿qué pasaría si nos permitieramos soñar a Hilary en la presidencia del imperio? ¿será que se sentaría con Ossama a tomar Daiquiri en Miami, y le daría por el trasero a ReUribe? o ¿le mandaría los dichosos helicopteros de la CIA a mi Quino? nunca se sabe. El caso es que Fukuyama es así, como los yuppies, primero todos caribonitos y luego lo dejan a uno tirado en la casa y no lo vuelven a llamar...



