La culpa la tuvo la vaca.
Cambió todo por un Buenos Aires querido.
Buenos Aires, que de Buenos, no sé que tanto.
Entre chés flacos boludos, boludeces y pabadas. Entre vos y yyyyyyyo, la MINA, anda hoy. Tratando que conservar su linda "tonada" colombiana, tratando de entender a este porteño que no dá las gracias y ni pide favores...
La culpa la tuvo la vaca. Se ha dicho. En fin.
Cuál vaca?.
Se supone que este blog era para popularizar lo que me gusta escribir y terminé temiendo publicar lo que escribo.

1 Comments:
Esas cosas pasan.
Pero pasan, si uno quiere.
Post a Comment
Links to this post:
Create a Link
<< Home